Dicen que el ave divina,
trocada en pobre gallina, por obra de las tjeras
de aquel sabio profesor
(fue Kant un esquilador
de las aves altaneras;
toda su filosofía,
un sport de cetrería),
dicen que quiere saltar
las tapias del corralón,
y volar
otra vez, hacia Platón.
¡Hurra! ¡Sea!
¡Feliz será quien lo vea!
Antonio Machado, de «Proverbios y cantares», en Campos de Castilla
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