En clase de historia

me contaban que hubo una vez un imperio, una nación que gobernaba los mares, que surcaba las olas con sus navíos dejando una estela de victorias, de conquistas, dejando la bandera española por los rincones más reconditos del mundo… Me contaban que incluso un rey, Felipe II, levantó aquella que se conoció como la Armada Invencible, incluso hasta hace poco, aunque ya nuestro imperio marítimo pasó a la historia eramos capaces de defender lo que se supone que es/era nuestro, o a lo que teníamos derecho. Entre 1994 y 1995 Canadá y España mantuvieron una disputa, llamada guerra del fletán, cuando la marina de guerra del primer país atrapó y remolcó a uno de sus puertos a un pesquero de altura español cuando faenaba en aguas internacionales. El gobierno canadiense acusó a los pescadores españoles de expoliar el caladero de fletán negro. España consideró este apresamiento como un acto de piratería, a lo que respondió con el envío de dos fragatas de la Armada… No recuerdo que pasó, pero al menos respondimos…
Y ahora, ahora, ¿qué hacemos?…
 
Los piratas de Gila
CURRI VALENZUELA
ABC de Sevilla, 4-5-2008 08:35:59
«Oiga, ¿están los piratas?».
«Pues que se pongan».
«Que me digan dónde les dejo el dinero, que nos rendimos».
«Que no, que no vamos a tomar represalias».
«Que sí, que es que nos gusta rendirnos».
«Si, sí, que nuestra fragata tiene radares y cosas de esas para detectar por dónde huyen ustedes, pero que no se preocupen, que no las vamos a enchufar».
«¿Me se oye bien?».
«Sí, que ya sé que ustedes son piratas y les gustan las batallas en alta mar, pero es que nuestro Ejército es pacifista».
«He dicho pa-ci-fis-ta».
«¿Que ustedes los piratas no saben lo que eso significa?».
«Pues nosotros los españoles, sí».
«¿Que han oído que hemos enviado la Legión a unos países de por la parte de Asia y Africa?».
«¡Ah, si!, pero no, no hacen ná. Han ido en plan tranquilo».
«Que le digo que no se meten en ningún lío. Que están por allí solamente para cuidar la paz».
«¿Que por allí lo que hay son guerras?».
«¡Ah, bueno!, pero los nuestros no se meten en la guerra, solo en la paz, así, con mucha zzzzzz al final».
«¡Y dale con que los de la Legión son los novios de la muerte!».
«¡Que no, hombre, que no. Que se han quedao para regalarle cabras de peluche a la ministra!».
«No, lo de la ministra no se lo explico, porque para qué».
«Pero oiga, señor pirata, no me cuelgue».
«Que me tienen ustedes que prometer que ya no nos van a atacar nunca más».
«Ande, por favor, si seguro que son ustedes unos piratas muy majos. Pórtense bien…».

chiste piratas


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