Aquí os dejo un poema que escribí hace poco, no es que sea especielmente bueno, pero aquellos para quienes está escrito lo entienden a la perfección, y cuanto más lo leo, a mí, personalmente, más me gusta.

Besos

 

Rosa roja

Un viejo banco

En la plaza del barrio

Donde nos reuníamos

En las lejanas tardes

A compartir historias

Hoy más nuestras que nunca.

 

Una vieja plaza

En la que aun perduran nuestras huellas

Conversaciones perdidas en mil lunas

Decisiones escuchadas por árboles

Que silenciosos siguen

 Junto a nuevas generaciones de amigos.

 

¿Quién puede gritar

igual que yo

que tengo aún a mis viejos amigos?

 

Viejos amigos

Que caminan a mi lado

Vaya donde vaya

Viejos amigos

Como viejos libros en sus hojas

Ellos guardan en el brillo de sus ojos

La sabiduría creada con los años

Y me conocen, a veces,

Mejor de lo que quizá

Llegue a conocerme yo

 

¿Quién puede gritar

igual que yo

que tengo aún a mis viejos amigos?

 

Corazones sentados

En un mismo viejo banco

De la plaza del barrio

Donde no siempre hay respuestas

Donde siempre hay manos que me empujan

Para continuar

 

Corazones sentados

En un mismo viejo banco

Esperando por si necesito sus manos

Para construir mi historia

Nuestra historia

 

¿Quién puede gritar

igual que yo

que tengo aún a mis viejos amigos?

Rosa roja

 


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