Publicado en Cine con filosofía

Galileo, de Liliana Cavani

Resumen:

Galileo es profesor en Padua y está interesado por la astronomía. Inventa el telescopio y desarrolla nuevas teorías que le enfrentarán a la iglesia. Después del encuentro con Giordano Bruno en 1592 se convence de que es el sol y no la tierra el centro del universo: para la iglesia lo que dice Galileo es una herejía. Galileo, que continúa sus investigaciones en Florencia, es arrestado y procesado. Frente al tribunal de la inquisición en 1633, firma una solemne abjuración.

en Wikipedia

locandina_film_galileo

Comentario:

La directora italiana, Liliana Cavani, nos trae la vida de Galileo a la pantalla y, de paso, nos ayuda a conocer algo más de la filosofía y la ciencia que han construido el mundo en el que vivimos.

Una interesante película que resalta los momentos más críticos de su vida y su obra.

La primera escena nos muestra a sacerdotes, médicos y profesores de diversas materias ante un cerebro abierto, y a Galileo discutiendo la autoridad de Aristóteles con respecto a la ciencia. Galileo lo tiene claro “es este cadáver el libro de la verdad”. Pero para casi todos los congregados poner en tela de cuestión a los padres de la ciencia (Aristóteles, Galeno, etc.) es una terrible herejía.

Galileo - Teatro anatomico

El resto del metraje nos muestra a un Galileo científico y filósofo preocupado no sólo por poder ser un hereje o no, sino por avanzar, saber y descubrir. Es maravillosa la escena en la que aplica las nuevas lentes que ha diseñado al telescopio y este, por fin, funciona.

Pero el universo de Galileo es muy amplio: la óptica, la anatomía -el planteamiento sobre la máquina humana y cómo funcionan sus diversas partes, la filosofía, las matemáticas,… La vida.

Con todo esto, Liliana Cavalli, aún saca metraje para presentar como punto discordante y discutidor a Giordano Bruno, más radical e impetuoso. Un Giordano que lucha contra viento y marea por “liberar la razón”, y que acaba como todos sabemos -y si no lo sabéis ¡pues a ver la película o leer sobre Giordano Bruno!-.

Un punto de discusión entre Galileo y Bruno será Copérnico:

Bruno: “Sé que vais a enseñar en Padua, ¿enseñaréis la nueva teoría?”

Galileo: “No tengo pruebas, no quiero pasar por un visionario ni por un hereje. Copérnico dijo sin pruebas que la tierra se movía y se rieron de él.”

La directora italiana presenta a un Galileo muy humano, con miedo a las reacciones que puedan producir sus afirmaciones. Presenta las dudas y la crisis de un hombre de ciencia y de fe que no termina de poder dar el paso hacia la verdad. Pero “la verdad no debe dar miedo”, le recuerda Bruno.

Cavani2

Lo sitúa también ante la inquisición:

– “¿Dónde está Dios en este Sistema, profesor?”, le pregunta un dominico

– “Dentro de nosotros.”

Cavani insiste mucho en una idea: la libertad es una condición inherente para que el saber pueda darse. Por ello es muy importante la escena final, el juicio contra Galileo y las reflexiones que la directora invita  hacer:

– la Iglesia Católica no le da la razón a Galileo porque sería darle la razón a la Iglesia Protestante

– la matemática es un arma del demonio usada contra los profetas

– si eres un hombre de ciencia no puedes ser un hombre de fe

– hay que elegir entre lo que te ofrecen tus ojos y tu reflexión o la palabra de Dios

Galileo es la historia de un hombre que se debate entre el amor a la ciencia y a la verdad y su fe. Que ama a Dios pero no a la Iglesia que lo representa, a la que no entiende porque es una entidad que no ve más allá de su verdad y no intenta llegar a la Verdad.

Al finalizar el juicio, Galileo abjura de todos sus descubrimientos, de sus ideas, de su vida y, de lo que hoy sabemos, de la verdad.

Cavani3

ABJURACIÓN DE GALILEO

“Yo, Galileo Galilei, hijo del difunto Vincenzo Galileo de Florencia, a los setenta años de mi edad, constituido personalmente en juicio y arrodillado ante vos, eminentísimos y reverendísimos cardenales, Inquisidores generales en toda la República Cristiana contra la herética maldad; teniendo ante mis ojos los sacrosantos Evangelios, los cuales toco con mis propias manos, juro que siempre he creído, creo ahora y con la ayuda de Dios, creeré en el futuro todo aquello que sostiene, predica y enseña la Santa Católica y Apostólica Iglesia. Pero como por este Santo Oficio, luego de haberme sido jurídicamente intimado con precepto del mismo que debía abandonar totalmente la falsa opinión de que el Sol es el centro del mundo y no se mueve y que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y que no sostuviera, defendiera ni enseñara de ninguna manera, ni de viva voz ni por escrito, dicha falsa doctrina, y tras haberme notificado que dicha doctrina es contraria a la Sagrada Escritura, he escrito y dado a la estampa un libro en el cual trato la misma doctrina ya condenada y aporto razones con mucha eficacia en favor de ella, sin aportar ninguna solución, he sido juzgado como vehemente sospechoso de herejía, es decir, de haber sostenido y creído que el Sol es el centro del mundo e inmóvil, y que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve.

Por tanto, queriendo yo quitar de la mente de Vuestras Eminencias y de todo fiel cristiano esa vehemente sospecha, justamente concebida sobre mí, con corazón sincero y fe no fingida abjuro y maldigo y detesto dichos errores y herejías, y en general cualquier otro error, herejía o secta contra a la Santa Iglesia; y juro que en el futuro no diré nunca más ni afirmaré de viva voz o por escrito cosas tales por las cuales se puede tener de mí semejante sospecha; y si conociera algún hereje o sospechoso de herejía lo denunciaré a este Santo Oficio, o al Inquisidor u Ordinario del lugar en que me encuentre.

Yo, Galileo Galilei, antedicho, he abjurado, jurado, prometido y me he obligado como queda dicho; y en fe de la verdad, con mi propia mano he firmado la presente cédula de abjuración y la he recitado palabra por palabra en Roma, en el convento de la Minerva, este día 22 de junio de 1633.”

ceb23dfb49f6e3317328afbef2601977

FICHA TÉCNICA

Galileo, de Liliana Cavani. Italia, Bulgaria. Año 1968.

La película no es fácil de encontrar, así que os dejo el enlace a YouTube donde se aloja con el metraje completo (VOS):

Edito para corregir el enlace de youtube. Gracias a Taekyohn que ha dejado el nuevo enlace en los comentarios.

Publicado en Cine con filosofía

Diamante de sangre

¿Qué valor tiene un diamante? ¿Qué valor real tienen las cosas que compramos? ¿En qué momento decidimos cuánto cuesta algo? ¿Por qué seguimos alimentando un mercado insolidario e insostenible?

 

 

En Freetown (Sierra Leona), Solomon Vandy ve como las milicias rebeldes entran en su poblado y arrasan con todo. Su familia consigue huir  pero él es apresado y enviado junto con otros prisioneros a buscar diamantes para alimentar los mercados.   Más tarde su hijo, Dia, es también apresado y convertido en niño soldado. Mientras su mujer y su hija son enviadas a un campo de refugiados. Es una historia concreta, pero al mismo tiempo es la historia de cientos de familias africanas.

Danny Archer es un exmilitar que se dedica al contrabando de diamantes. Tanto Danny como Solomon son africanos. Son diferentes personas que intentan sobrevivir de maneras muy distintas.

Maddy Bowen es una periodista idealista que quiere creer que el mundo puede cambiar y ella pondrá su granito de arena escribiendo la verdad sobre el contrabando de diamantes.

Durante las más de dos horas que dura la película estas tres personas se enfrentarán a los mismos problemas y se preguntarán cuestiones muy similares, que se irán respondiendo no siempre como ellos quieren.

 

Diamante de sangre es una película cruda y bien realizada que nos servirá para reflexionar sobre algunas cuestiones y aprender un poco más sobre las diferencias entre las éticas formales y las materiales.

El guión nos plantea ciertas preguntas:

–          ¿Pueden cambiar las cosas?

–          ¿Quién es peor: los gobiernos de los países africanos, los de los países que compran los diamantes de contrabando, los contrabandistas, los rebeldes africanos que explotan y maltratan a sus propios vecinos,…? ¿Y nosotros? Sí, nosotros que lo sabemos y miramos para otro lado.

–          En el reparto de las riquezas ¿quién se queda con qué? Y ¿por qué?

 

Hay varias frases para pensar que reflejan bastante bien la situación actual que estamos viviendo en el mundo.

–          “Tenemos lo que queremos: ellos quieren diamantes, yo puedo conseguírselos, ellos pueden pagármelos. Así es como funciona el mundo”, Danny Archer

En una conversación entre Danny y Maddy se explica la relación entre los seres humanos como una cadena de favores. En este caso una cadena de favores comercial: yo necesito algo, yo puedo pagarte por ese algo así que tú, que puedes conseguírmelo, haz lo que sea necesario para que yo tenga lo que quiero.

 

–          “Mi nombre es niño invisible”, Dia –después de ser secuestrado por los rebeldes y convertirse en un niño soldado

Una frase que describe muy exactamente cómo es la existencia de miles de niños en cientos de países, son niños invisibles para un mundo sordo y ciego.

 

–          “¿Cómo cree que nacen las personas señor Archer, buenas o malas? – Las personas cuando nacen no son ni buenas ni malas, son sólo personas”, conversación entre Archer y Benjamin (un hombre que recoge niños sin familia para cuidarlos)

Las personas son como son, marcadas por sus circunstancias, sus vivencias,… No somos ni buenos ni malos, nuestras acciones y elecciones nos construyen… Nuestras circunstancias nos construyen.

Nota: Diamante de sangre es una película recomendable para ilustrar algunos temas de ética y filosofía. Sólo una pega: si eres muy sensible mejor no la veas. Ciertas escenas pueden herir la sensibilidad de los espectadores.

 

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Edward Zwick.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 143 min.
Género: Drama, acción.
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Danny Archer), Jennifer Connelly (Maddy Bowen), Djimon Hounsou (Solomon Vandy), Michael Sheen (Simmons), Arnold Vosloo (coronel Coetzee), Kagiso Kuypers (Dia Vandy), David Harewood (‘Capitán Veneno’), Basil Wallace (Benjamin Kapanay), Jimi Mistry (Nabil), Anthony Coleman (Cordell Brown), Benu Mabhena (Jassie Vandy).
Guión: Charles Leavitt; basado en un argumento de Charles Leavitt y C. Gaby Mitchell.
Producción: Paula Weinstein, Edward Zwick, Marshall Herskovitz, Graham King y Gillian Gorfil.
Música: James Newton Howard.


 

Publicado en Cine con filosofía

El club de los poetas muertos

“Tradition, Honor, Discipline, Excellence”

 

El señor Keating es un profesor diferente que llega a la severa y estrictísima Academia Welton para impartir literatura… aunque su metodología no será exactamente la que se espera de él.

 

Para el ideario de la Academia Welton el saber es una luz que se transmite, para John Keating es una luz que todos llevamos dentro y que hay que extraer, no sólo de los libros sino de la propia vida.

 

Coged las rosas mientras podáis;

veloz el tiempo vuela.

La misma flor que hoy admiráis,

mañana estará muerta……

Que tú estás aquí,

que existe la vida y la identidad,

que prosigue el poderoso drama

y que tú puedes contribuir con un verso. (W. Whitman)

 

Con un claro sesgo orteguiano, el Carpe Diem de Keating nos lleva a pensar en el vivir de Ortega y Gasset, porque el yo es yo mientras vive, mientras piensa, mientras se relaciona. Yo soy yo y mi circunstancia. Somos lo que somos por lo que hacemos, pensamos y vivimos; y también por lo que no nos atrevemos a hacer, pensar o vivir.

 

“…vivir a conciencia,

de extraer todo el meollo a la vida…

para no descubrir, en el momento de la muerte,

que no había vivido”. (Henry David Thoreau)

 

“Oh capitán, mi capitán” es el verso de Whitman que empezará a hacer brillar una nueva luz en un grupo de los alumnos de Welton. Un grupo de alumnos que se desmarcará de la norma, intentando ante todo, y contra todos, vivir sus vidas bajo sus elecciones propias, sean correctas o no, serán sus decisiones y no las de los demás.

Unos tendrás más éxito, otros menos, otros ni tan siquiera lo intentarán, pero el señor Keating no juzgará a ninguno por ello. Él, como profesor, ofrece los instrumentos para forjar personas libres; que los instrumentos sean recogidos y usados es cosa de aquellos que los reciben.

 

Como toda historia realista, no todo es bonito. No es fácil vivir contra la norma impuesta, no es fácil desobedecer y que salga bien, no es fácil enfrentarte a lo que el mundo, el sistema, la familia ha programado para ti y que todos lo acepten.

El club de los poetas muertos es un canto a la libertad, a la vida, a todas aquellas cosas que están en nuestra mano y no hacemos por miedo, por vergüenza o por… siempre tendremos mil motivos diferentes para no hacer algo.

 

¿Pero qué es la vida sino somos capaces de vivirla? ¿Qué es la vida si no somos capaces de sufrir por ella? ¿Qué es la vida si no somos conscientes de que estamos aquí y somos nosotros mismos y aquello que nos rodea lo que la conforma?

 

“Venid, amigos.

No es tarde para buscar un mundo nuevo,

pues sueño con navegar más allá del crepúsculo.

Y aunque ya no tengamos la fuerza

que antaño movió cielos y tierra, somos lo que somos,

un mismo temple de corazones heroicos,

debilitados por el tiempo,

pero voluntariosos para luchar, buscar y encontrar,

y no rendirse.”

 

El club de los poetas muertos es una película que todos deberíamos ver y saborear, al menos, una vez en la vida. Sufrir con Todd Anderson (Ethan Hawke) y superar con él sus miedos –que han sido también nuestros miedos-, llorar con Neil Perry (Robert Sean Leonard), ilusionarnos con el primer amor de Knox Overstreet (Josh Charles), reírnos con Charlie Dalton “Nuwanda” y, sobre todo, disfrutar, emocionarnos, comprender, vivir con John Keating (Robin Williams –que encarna a ese profesor que todos hemos deseado tener, o que hemos tenido, y que incluso, algunos/as, queremos ser-).

 

Con ellos aprenderemos que se pueden mirar las cosas de forma diferente; que aunque muchos miren lo mismo, no siempre verán lo mismo; que hay que atreverse a cambiar y buscar nuevos campos, nuevos horizontes, nuevas fronteras… Saltar los límites.

 

“-  No quiero artistas George, quiero librepensadores.

– ¿librepensadores?

– Que gracia, no te tenía por un cínico

– Nada de cínico, realista. Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños y te mostraré un hombre feliz.

– Sólo al soñar tenemos libertad. Siempre fue así y siempre así será.”

 

 

Otras grandes frases de la película:

–           “El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida”.

 

–          “No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería… son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos”.

 

–          “Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas. Aunque a los otros les parezcan raras o impopulares, aunque el rebaño diga “eso esta maaaal” (como si estuvieran balando)… deben encontrar su propio paso, su propia manera de caminar, en cualquier dirección, como quieran, sea ridícula, orgullosa, como sea”.

 

–          “Robert Frost dijo: dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia”.

 

 

TÍTULO ORIGINAL Dead Poets Society

AÑO 1989

DURACIÓN 124 min.

DIRECTOR Peter Weir

GUIÓN Tom Schulman

MÚSICA Maurice Jarre

FOTOGRAFÍA John Seale

REPARTO Robin Williams, Robert Sean Leonard, Ethan Hawke, Josh Charles, Dylan Kussman, Gale Hansen, James Waterson, Allelon Ruggiero, Kurtwood Smith, Lara Flynn Boyle

 

Publicado en Cine con filosofía

Shutter Island – Martin Scorsese

Edward “Teddy” Daniels (Leonardo DiCaprio) es un agente judicial enviado a Shutter Island, -una cárcel-psiquiátrico para enfermos mentales peligrosos-, para investigar la desaparición de una de las “pacientes”. Le acompaña el agente Chuck Aule (Mark Ruffalo) que intentará ayudar a su jefe en todo momento para desentrañar la verdad. O eso es lo que parece.

Shutter Island es de esas películas que cuando acaban te dejan ese regustillo de ¿es en realidad una buena película o Scorsese se quiere quedar conmigo?

Personalmente, me he decantado por pensar que es una buena película que servirá para ilustrar algunas ideas, por ello la incluyo en las recomendaciones filmográficas de este blog, de cara a aplicaciones filosóficas.

¿Es la realidad tal como la vemos o es tal como nos la pintan? ¿Tenemos una visión objetiva al 100% sólo por ser nosotros los que miramos? ¿Al ir siempre el sujeto y el contexto de la mano es posible una visión total? ¿Es posible, por tanto, hagamos lo que hagamos descubrir la verdad?

El agente Daniels cree que sí. Pero no es real todo lo que reluce. En su mente se mezclan imágenes de un pasado remoto, de otro pasado, no tan remoto, y del presente que está viviendo mientras investiga en Shutter Island.

Además las cosas no siempre son lo que parecen ni siempre parecen lo que son.

Con esta base inspirada, parece, en las ideas cartesianas del genio maligno y la no distinción entre el sueño y la vigilia (eterno tema en el cine y la literatura de ciencia ficción) el protagonista comienza a plantearse nuevas cuestiones que estaban ahí latentes desde tiempo atrás pero que comienzan a exteriorizarse ante la tensión situacional que va desarrollándose en la historia: ¿por qué matamos? ¿Qué nos da poder para creer que podemos hacer lo que queramos con la vida de los demás? ¿Somos buenos? ¿Somos malos? ¿Seríamos capaces de hacer cualquier cosa si nos sentimos en peligro? ¿Somos tan animales o tan humanos como parece que somos? ¿Somos menos malos si matamos a los que se supone que son malos? ¿Dónde está la línea para juzgar? ¿Quién nos da el derecho de juzgar? ¿Quién no da el derecho de condenar? ¿Quién el de ejecutar?

Una última idea se presenta en la cinta de mano del personaje interpretado por Ben Kingsley (el Dr John Cawley). Cuando la sociedad se enfrenta al tratamiento de los enfermos mentales ¿qué hace? El personaje de Kingsley recuerda a los espectadores –a los filósofos, psicólogos, psiquiatras, etc. la reflexión les sonará- que siempre se ha optado por dos soluciones: la clásica –solución física: duchas frías, trepanaciones, electroshocks…- y la moderna –psicofármacos-. Él defiende una tercera vía: escucharlos, comprenderlos, acompañarlos, averiguar el por qué, profundizar, buscar, solucionar… ¿la enfermedad está en el enfermo o está en la sociedad que la transmite a los más débiles (de razón)?

Un aparte, y fuera totalmente del sentido filosófico de la película, son la banda sonora, la ambientación, la fotografía y la actuación de Leonardo DiCaprio (que no sólo es el Jack de Titanic).

Para más información:

http://www.imdb.es/title/tt1130884/

http://www.blogdecine.com/criticas/shutter-island-un-retorcido-juego

http://habitaciondelvacio.blogspot.com.es/2010/03/shutter-island-y-descartes.html

http://www.boulesis.com/boule/shutter-island/

http://lentecreativo.wordpress.com/2010/03/13/martin-scorsese-cuenta-sus-influencias-para-shutter-island/

Recomendación: Historia de la Filosofía – 2º Bachillerato

Título: Shutter Island

Título original: Shutter Island

Dirección: Martin Scorsese

País: Estados Unidos

Año: 2009

Duración: 148 min.

Género: Drama, Thriller, Intriga

Calificación: No recomendada para menores de 16 años

Reparto: Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Max von Sydow, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, Patricia Clarkson, Ted Levine, John Carroll Lynch

Guión: Laeta Kalogridis

Web: http://www.shutterisland.com

Distribuidora: Vértice Cine

Productora: Paramount Pictures, Phoenix Pictures, Appian Way, Hollywood Gang Productions, Sikelia Productions