Publicado en Curiosidades Filosóficas

Bertrand Russell en Bollywood

bertrand russel

En 1967, siendo Russell ya un respetable y reconocido intelectual, contando con 95 años de edad, se le propuso participar en una película india, Aman, cuyo argumento narra la historia de un joven indio que estudia medicina en Londres y cuyo sueño es poder ir a Japón a ayudar a las víctimas de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Russel dijo que sí y esta es la muestra:

No debemos olvidar que Russell no sólo estaba por aquel entonces escribiendo su autobiografía en tres volúmenes sino que, también, ocupaba su tiempo en la lucha por la paz, el desarme nuclear, y en apoyar todos los proyectos que buscaran el bien común y la lucha contra las injusticias, y las causas que le parecian necesarias de apoyar. Parece ser que esta película fue una de esas causas.

En la escena que nos presenta el video podemos ver a Russell con el protagonista de la película, el actor indio Rajendra Kumar, intercambiando algunas palabras con el filósofo y matemático inglés. La pena es que el diálogo en inglés no se oye a causa del doblaje en hindi que se monta encima de la conversación.

Parece que no sólo tenía sangre de pensador sino también de intérprete. Como otra curiosidad parece ser que a Russell sólo le separan tres grados de Kevin Bacon.

Publicado en Cine con filosofía

Los Idus de Marzo

Resumen:

Un joven idealista (Ryan Gosling) empieza a trabajar como director de comunicación para un prometedor candidato (George Clooney) que se presenta a las elecciones primarias del Partido Demócrata. Durante la campaña tendrá la oportunidad de comprobar hasta qué extremos se puede llegar con tal de alcanzar el éxito político.

(FILMAFFINITY)

Los_idus_de_marzo

Comentario:

Cuenta Plutarco en su Vidas paralelas que un vidente avisa a Julio César de que atentarían contra su vida durante los idus de marzo:

“Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado»”.

Como el vidente a Julio César, la historia nos enseña que fiarse de los políticos no es sensato; confiar en sus palabras es de necios, pero aún así el idealismo, la esperanza quizá, y el deseo de hacer de este mundo un sitio mejor hace que algunos de nosotros confiemos en ciertas personas para llevar las riendas de la organización social e incluso ayudamos a ello.  Esto es lo que le ocurre al protagonista de esta película, Stephen Meyers, cuando decide trabajar como secretario de prensa del gobernador por Ohio, Mike Morris.

“Te decepcionará tarde o temprano”

El propio Mike Morris advierte a Meyers que tarde o temprano las personas acaban decepcionándote, que no se puede confiar en nadie de forma absoluta, que ellos viven en y de la política y que, hay veces, que no se puede decir la verdad, lo que no significa que haya que mentir, sólo obviar u ocultar.

Meyers entonces le dice a su candidato: “Entonces no sólo diga esto o aquello, cúmplalo”. Esta es la solución de este idealista: que el candidato cumpla su palabra, la palabra que ofrece a los votantes… Pero no es tan fácil.

Believe

Así nos encontramos con un idealista al que, en cierto momento, una periodista pregunta:

“¿Te crees las chorradas de tu candidato?”

Y su respuesta es tajantemente afirmativa, pues si no creyese en sus palabras no estaría trabajando para él. Y es cierto, el protagonista tiene fe en este político de supuesta moral intachable y de grandes ideas de progreso y paz; y no sólo tiene fe en el político sino que tiene fe en el sistema.

Es esta fe lo que más tarde hará que la decepción sea grande y, al final, el idealista deje de serlo.

 los-idus-de-marzo

“Todo va bien cuando se hace lo correcto”

Esa es la idea que mueve a Stephen en todo momento hasta que llega la decepción y entonces llega la crisis: ¿vender ideas a cambio de votos? ¿Qué es lo correcto? ¿Puede ser buena una sociedad cuyos representantes son incoherentes y corruptos? ¿Puede ser una sociedad buena si no lo son sus individuos?

Desde el principio podemos ver ideas que leemos en la obra de Maquiavelo. Para hacer campaña el fin justifica los medios y, aunque Meyers al principio no sea consciente, tan útil es la virtud como la fortuna.

También encontramos rastros de Plauto y su “lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit”; sólo que en este caso sí saben los lobos quién es el otro, conocen a quien van a destruir y aún así, lo hacen.

¿Amigos?

No hay peor animal que el hombre:

“Y aquí se debe señalar que el odio se conquista tanto mediante la buenas obras como mediante las malas; por eso, como ya he dicho con anterioridad, un príncipe que quiera conservar el estado se ve forzado a menudo a no ser bueno, porque cuando aquella colectividad -sea el pueblo, o los soldados, o los grandes- de la que estimas verte necesitado para mantenerte, está corrompida, te conviene seguir su humor para satisfacerla y entonces las buenas obras te son enemigas”. El príncipe, Maquiavelo.

Y así parece que es para Stephan Meyers.

 

Ficha técnica:

TÍTULO ORIGINAL The Ides of March
AÑO 2011
DURACIÓN 101 min.
PAÍS USA
DIRECTOR George Clooney
GUIÓN George Clooney, Grant Heslov (Obra: Beau Willimon)
MÚSICA Alexandre Desplat
FOTOGRAFÍA Phedon Papamichael
REPARTO Ryan Gosling, George Clooney, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Philip Seymour Hoffman, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle
PREMIOS 2011: Oscar: Nominada a Mejor guión adaptado
2011: Globos de Oro: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película dramática
2011: Premios BAFTA: Nominada a Mejor actor secundario (Hoffman) y guión adaptado
2011: Critics Choice Awards: Nominada a Mejor reparto
2011: National Board of Review (NBR): Top 10 – Mejores películas del año
2011: Festival de Venecia: Sección oficial largometrajes a concurso
2011: Festival de Toronto: Sección oficial largometrajes a concurso
2011: Nominada Premios David di Donatello: Mejor película extranjera

 Idea original:

La película está basada en la obra teatral de Beau Willimon ‘Farragut North’, estrenada en el off Broadway en 2008.