Publicado en Humor y filosofía

Amores filosóficos

Amores filosóficos

 

Publicado en Curiosidades Filosóficas

Más “puppets” filosóficos

Veiamos en la anterior entrada unas curiosas páginas con objetos como tazas, camisetas, muñecos, etc con iconografía filosófica y frases de los autores correspondientes. En esta entrada, siguiendo la linea de la anterior, os mostraré algunos ejemplos de marionetas de filósofos que se comercilizan online.

No perdais detalle de los comentarios que hacen sobre los muñecos los autores de la web.

PlatónPlatón

Nietzsche

Nietzsche

Derrida

Jacques Derrida

Foucault

Foucault

Hannah Arendt

arendt

Karl Marx

Marx

Grandes Filósofos

Great phi

Spinoza

spinoza

Schopenhauer

schopenh

Kant

Kant

Emma Goldman

emma goldman

Hegel

Hegel

Estos son sólo algunos ejemplos de lo que podemos encontrar en una página llamada The unemployed Philosophers Guild.

En la pestaña ABOUT US los creadores explican con humor que “el gremio de filósofos desempleados tiene un origen misterioso”. Cuentan como se cree que su origen está en los círculos socráticos, cuatro siglos antes de Cristo, cuando algunos filósofos cansados de los diálogos de Sócrates buscaron una forma de ganarse la vida… repasan un poco la “historia de la filosofía” en torno a las cosas que venden. Terminando con un “la mayor parte de lo que ganamos va para la asociación de filósofos desempleados y para causas más profundas”.

Publicado en Filosofía en España

La crisis del pensamiento occidental – Antonio Campillo

Antonio Campillo es catedrático de Filosofía de la Universidad de Murcia,coordinador de la Red Española de Filosofía (REF) y autor de El concepto de lo político en la sociedad global (2008)

Aristóteles definió al ser humano como “animal político” y como “animal dotado de logos”. Y atribuyó a este término griego tres significados: es el lenguaje con el que pensamos y nos comunicamos; es la ley con la que juzgamos nuestras acciones y discriminamos entre lo justo y lo injusto; y es, en fin, el medio de conocimiento con el que nos representamos el mundo.

El logos (la ratio de latinos) nos permite pensar libremente, convivir con los otros y conocer el mundo. Gracias a él, podemos modelar reflexivamente nuestro ethos, debatir con los demás las leyes de la polis, poner nombre a los fenómenos del kosmos, y transmitir toda esa experiencia a través de la educación. En la antigua Grecia había un vínculo inseparable entre la subjetividad ética, la convivencia política y el conocimiento del mundo. Y el koinon logon o “razón común” de Heráclito (según la traducción del recientemente fallecido Agustín García Calvo) es el hilo sagrado que permite tejer entre sí esos tres grandes ámbitos de la experiencia humana.

Esta es la herencia y la tarea que los filósofos griegos legaron a la tradición cultural de Occidente, y que fue convertida en un proyecto civilizatorio con vocación universalista por los filósofos de la Ilustración y los padres fundadores de las primeras democracias modernas.

Sin embargo, la civilización occidental tenía un lado sombrío: de la “razón común” estaban excluidas las mujeres, los asalariados, los esclavos y los “bárbaros”. Por eso, a partir del siglo<TH>XIX, surgieron tres grandes movimientos emancipatorios: el feminismo, el socialismo y el movimiento antiesclavista y anticolonialista. Todos ellos se rebelaron contra una sociedad “civilizada” que jerarquizaba a los seres humanos en razón de su sexo, clase social, etnia, etcétera.

Pero la autocrítica y renovación de Occidente no ha seguido un camino lineal y ascendente. La terrible “guerra civil europea” (1914-1945) dio paso a los “30<TH>años gloriosos” (1945-1975) que, a pesar de la amenaza nuclear y la guerra fría, hicieron posible la ONU, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la descolonización, los Estados de bienestar, la Unión Europea y los nuevos movimientos sociales (ecologismo, pacifismo, etcétera). Pero, en las tres últimas décadas, hemos asistido a la gran ofensiva del capitalismo neoliberal, que pretende desmantelar una a una todas las conquistas civilizatorias conseguidas en Occidente y en el resto del mundo.

Un signo de la crisis es la reducción de los estudios de artes y humanidades en los países de
ideología neoliberal

En pleno ascenso del nazismo, el judío alemán Husserl escribió La crisis de las ciencias europeas, para denunciar el divorcio entre el progreso tecno-económico y el retroceso ético-político, y para exigir a los filósofos que asumieran no ya el papel de tábanos de la polis, como Sócrates, ni el de profesores del Estado-nación, como Hegel, sino el de “funcionarios de la humanidad”. Hoy estamos viviendo un nuevo retorno de la barbarie, pero la amenaza no viene ya de tal o cual Estado totalitario, sino de un capitalismo depredador, desregulado y globalizado. No solo estamos viviendo la más grave crisis económica y social desde la década de 1930, sino también una crisis ecológica global, una crisis de legitimidad de la democracia parlamentaria y una crisis civilizatoria que afecta al conjunto del pensamiento occidental.

En Sin fines de lucro, la filósofa estadounidense Martha Nussbaum ha alertado de esta “crisis silenciosa” del pensamiento occidental, una de cuyas manifestaciones es la reducción de los estudios de artes y humanidades en todos los países que han adoptado la ideología neoliberal y, con ella, una concepción economicista y tecnocrática del conocimiento y la educación.

Citaré dos ejemplos cercanos. Uno: el VIII Programa Marco de la UE (Horizonte 2020) establecía cinco áreas estratégicas de investigación y excluía a las Ciencias Sociales y las Humanidades; se las incluyó cuando protestaron 25.000 investigadores; en España, el Plan Estatal de Investigación 2013-2016 sigue la misma línea tecnocrática. Dos: el borrador de la LOMCE concibe la educación como una preparación profesional para competir en el mercado, segrega al alumnado en función del rendimiento, convierte la formación moral en un sucedáneo de la religión y suprime dos de las tres materias filosóficas impartidas durante toda la democracia.

La humanidad se enfrenta hoy a retos inmensos que ponen en riesgo la vida, la libertad, la convivencia y la supervivencia misma de millones de seres humanos. Pero carecemos de una “razón común” que nos permita afrontarlos. Vivimos una globalización de facto, pero no de iure. Por eso, hemos de repensar la relación entre ethos, polis y kosmos, para adecuarlas a las condiciones de una sociedad global cada vez más compleja, interdependiente e incierta.

En resumen, necesitamos renovar profundamente el ejercicio del pensamiento. Por eso, lejos de ser un oficio anticuado e inútil, la filosofía tiene ante sí una gran tarea y una gran responsabilidad: ayudar a reconstruir la “razón común”, para que la humanidad viviente, entretejida ya en una sola sociedad planetaria, se haga cargo de su pasado múltiple y se enfrente al porvenir con una actitud reflexiva y cooperativa.

Publicado originalmente en El País. 13 de abril de 2013.

crisis del pensamiento

 

Publicado en Filosofía en España, Filosofía en Sevilla

LECTURA DE TEXTOS FILOSÓFICOS contra la LOMCE

¿Qué cosa?

LECTURA DE TEXTOS FILOSÓFICOS

¿Cuándo?

MAÑANA SÁBADO 16 DE MARZO, a las 12

¿Dónde?

En las SETAS de la ENCARNACIÓN, SEVILLA

¿Por qué?

PORQUE LA LOMCE QUIERE DEJARNOS SIN FILOSOFÍA

VEN A LEER FILOSOFIA

Mensaje de la AAFI

Como sabéis la Filosofía está siendo atacada por la reforma educativa que propone Wert en la nueva Ley Educativa. Parece ser que casi va a desaparecer de los Institutos. Así que entre las actividades de protesta que estamos realizando vamos a realizar una LECTURA DE TEXTOS FILOSÓFICOS este SÁBADO 16 a las 12’00 de la mañana en las SETAS (Plaza de la Encarnación).

Por favor, VENID Y ACOMPAÑADNOS.

La Filosofía os necesita. Traed libros de Filosofía, alguna pancarta o algo.

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Publicado en Filosofía en España

Hay gente pa tó

por Francisco Robles

publicado en ABC 19/02/2013

Les robaron la Literatura y ahora pretenden llevarse lo poco que queda de la Filosofía. Quieren replicantes de sus ideas simples, de sus consignas ramplonas

La Logse no es una ley concreta perpetrada por un gobierno concreto. La Logse es una forma de cargarse la educación, un plan perfectamente diseñado para terminar con el conocimiento y la cultura en los jóvenes que serán los adultos del mañana o del pasado mañana: la prolongación de esta adolescencia laxa y caprichosa va más allá de la treintena, y dentro de poco se solapará con las prejubilaciones que propugnan los que defienden el Estado del bienestar haciendo todo lo posible para minarlo desde dentro.

La Logse le ha robado a una generación de jóvenes la posibilidad de acceder a las humanidades que nos distinguen de la raíz animal que nos liga con la naturaleza. La Logse se ha disfrazado con ropajes progres, que son todo lo contrario del progresismo. Y la Logse se ha camuflado con otras siglas como la actual LOMCE, porque ya se sabe que en España cambiamos más de sistema educativo que de ropa interior. Así nos va. Ahora, con un partido teóricamente comprometido con la educación sin hipotecas logsianas, la Filosofía con la mayúscula del estudio vuelve a replegar velas en los planes educativos.

Pienso, luego existo: eso también dice el cerdo cuando le dan de comer la rebujina que nada tiene que ver con la bellota. El pensamiento, que es la piedra angular que le sirve a Descartes para asentar la misma existencia humana más allá de las apariencias provocadas por los sentidos, es el enemigo principal de la demagogia. Por eso los políticos de uno y otro signo se empeñan en alejarlo de las mentes votantes, que no pensantes. Es más sencillo crear una consigna que resolver un silogismo. Es más simple tragarse un eslogan que empezar a construir el conocimiento con los cimientos de Heráclito y Parménides. Se convence antes a un sectario que a un socrático. Y no hay mejor forma de salir de la caverna que excavan las ideologías, que leyendo el mito platónico donde el alma se complace con la idea de la belleza.

Cuando uno vuelve la vista atrás, se encuentra con el asombro de aquel adolescente que sentía el placer de la inteligencia cuando descifraba la potencia y el acto en Aristóteles, cuando se enfrentaba con la escolástica o con la mayéutica, cuando se elevaba con San Agustín y se hundía en la condición humana según Hobbes. Kant nos mostraba las categorías que servían para clasificar los conocimientos, y la necesidad del imperativo categórico que nos subía al escalón de la ética. La vida era un soplo que fluía cuando Bergson abría las ventanas del ser, y Hegel nos obligaba a devanarnos los sesos con sus construcciones dialécticas. El marxismo arrojaba luz a la explotación del hombre por el hombre, aunque sus seguidores lo pervirtieran antes de llevarlo a una praxis que estaba destinada al fracaso.

Les robaron la Literatura y ahora pretenden llevarse lo poco que queda de la Filosofía. Quieren replicantes de sus ideas simples, de sus consignas ramplonas, de esa demagogia que tiene su mejor antídoto en el conocimiento y la reflexión. Gracias a esta degradación intelectual de la enseñanza, cuando un alumno se ponga gallito y pregunte qué es la Filosofía, mirará a ese profesor de una optativa residual y pronunciará la frase del Gallo: «Hay gente pa tó».

salvemos a la filosofía