Publicado en Cine con filosofía

Los Idus de Marzo

Resumen:

Un joven idealista (Ryan Gosling) empieza a trabajar como director de comunicación para un prometedor candidato (George Clooney) que se presenta a las elecciones primarias del Partido Demócrata. Durante la campaña tendrá la oportunidad de comprobar hasta qué extremos se puede llegar con tal de alcanzar el éxito político.

(FILMAFFINITY)

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Comentario:

Cuenta Plutarco en su Vidas paralelas que un vidente avisa a Julio César de que atentarían contra su vida durante los idus de marzo:

“Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado»”.

Como el vidente a Julio César, la historia nos enseña que fiarse de los políticos no es sensato; confiar en sus palabras es de necios, pero aún así el idealismo, la esperanza quizá, y el deseo de hacer de este mundo un sitio mejor hace que algunos de nosotros confiemos en ciertas personas para llevar las riendas de la organización social e incluso ayudamos a ello.  Esto es lo que le ocurre al protagonista de esta película, Stephen Meyers, cuando decide trabajar como secretario de prensa del gobernador por Ohio, Mike Morris.

“Te decepcionará tarde o temprano”

El propio Mike Morris advierte a Meyers que tarde o temprano las personas acaban decepcionándote, que no se puede confiar en nadie de forma absoluta, que ellos viven en y de la política y que, hay veces, que no se puede decir la verdad, lo que no significa que haya que mentir, sólo obviar u ocultar.

Meyers entonces le dice a su candidato: “Entonces no sólo diga esto o aquello, cúmplalo”. Esta es la solución de este idealista: que el candidato cumpla su palabra, la palabra que ofrece a los votantes… Pero no es tan fácil.

Believe

Así nos encontramos con un idealista al que, en cierto momento, una periodista pregunta:

“¿Te crees las chorradas de tu candidato?”

Y su respuesta es tajantemente afirmativa, pues si no creyese en sus palabras no estaría trabajando para él. Y es cierto, el protagonista tiene fe en este político de supuesta moral intachable y de grandes ideas de progreso y paz; y no sólo tiene fe en el político sino que tiene fe en el sistema.

Es esta fe lo que más tarde hará que la decepción sea grande y, al final, el idealista deje de serlo.

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“Todo va bien cuando se hace lo correcto”

Esa es la idea que mueve a Stephen en todo momento hasta que llega la decepción y entonces llega la crisis: ¿vender ideas a cambio de votos? ¿Qué es lo correcto? ¿Puede ser buena una sociedad cuyos representantes son incoherentes y corruptos? ¿Puede ser una sociedad buena si no lo son sus individuos?

Desde el principio podemos ver ideas que leemos en la obra de Maquiavelo. Para hacer campaña el fin justifica los medios y, aunque Meyers al principio no sea consciente, tan útil es la virtud como la fortuna.

También encontramos rastros de Plauto y su “lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit”; sólo que en este caso sí saben los lobos quién es el otro, conocen a quien van a destruir y aún así, lo hacen.

¿Amigos?

No hay peor animal que el hombre:

“Y aquí se debe señalar que el odio se conquista tanto mediante la buenas obras como mediante las malas; por eso, como ya he dicho con anterioridad, un príncipe que quiera conservar el estado se ve forzado a menudo a no ser bueno, porque cuando aquella colectividad -sea el pueblo, o los soldados, o los grandes- de la que estimas verte necesitado para mantenerte, está corrompida, te conviene seguir su humor para satisfacerla y entonces las buenas obras te son enemigas”. El príncipe, Maquiavelo.

Y así parece que es para Stephan Meyers.

 

Ficha técnica:

TÍTULO ORIGINAL The Ides of March
AÑO 2011
DURACIÓN 101 min.
PAÍS USA
DIRECTOR George Clooney
GUIÓN George Clooney, Grant Heslov (Obra: Beau Willimon)
MÚSICA Alexandre Desplat
FOTOGRAFÍA Phedon Papamichael
REPARTO Ryan Gosling, George Clooney, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Philip Seymour Hoffman, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle
PREMIOS 2011: Oscar: Nominada a Mejor guión adaptado
2011: Globos de Oro: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película dramática
2011: Premios BAFTA: Nominada a Mejor actor secundario (Hoffman) y guión adaptado
2011: Critics Choice Awards: Nominada a Mejor reparto
2011: National Board of Review (NBR): Top 10 – Mejores películas del año
2011: Festival de Venecia: Sección oficial largometrajes a concurso
2011: Festival de Toronto: Sección oficial largometrajes a concurso
2011: Nominada Premios David di Donatello: Mejor película extranjera

 Idea original:

La película está basada en la obra teatral de Beau Willimon ‘Farragut North’, estrenada en el off Broadway en 2008.

 

Publicado en Filosofía en España, Ideas que van y vienen, Pensamientos robados

Por qué la Filosofía. Por qué la Historia de la Filosofía. A vueltas con nuestro sistema educativo.

Escultura itinerante a la Historia de la Filosfía en Berlín

“Y usted está comenzando a filosofar. Es decir, comenzará usted a bracear con toda suerte de razones y problemas. Permítame que en los umbrales de esa vida que promete ser tan fértil, traiga a su memoria aquel pasaje de Platón  en que prescribe formalmente la gumnasia[1] del entendimiento:  “Es hermoso y divino el ímpetu ardiente que te lanza a las razones de las cosas; pero ejercítate y adiéstrate en estos ejercicios que en apariencia no sirven para nada, y que el vulgo llama palabrería sutil, mientras eres aún joven; de lo contrario, la verdad se te escapará de entre las manos” (Parménides, 135d). No es tarea fácil ni grata”.

 

El 3 de diciembre de 1940 se fechan estas palabras que Xavier Zubiri le dedica a Julián Marías con ocasión de la publicación de su Historia de la Filosofía.

Con palabras de Parménides Zubiri le recuerda a Marías que la dedicación a la filosofía debe ser realizada desde el ímpetu de la juventud, cuando más abiertos y preparados estamos para recibir las ideas y conducirnos en ellas para desarrollar las propias.

Y esto es lo que el sistema educativo está impidiendo, y va a seguir impidiendo, a los estudiantes españoles, privándoles de una enseñanza ética seria y una historia de la filosofía necesaria para entender, en muchos casos, por qué Europa es como es y por qué el ser humano, y las sociedades en general, han llegado al punto en el que se encuentran.

Privar del conocimiento, de cualquier tipo de conocimiento a alguien, debería constituir un delito en cualquier sociedad que se diga abierta, plural, moderna y democrática. Tenemos el deber de brindar esa posibilidad de conocimiento, y el abanico más amplio de éste está en una buena y profunda historia de la filosofía.

Decía Ortega allá por 1914, 98 años hace ya, que él era un profesor de Filosofía in partibus infidelium ya que la materia no estaba a la altura de su tiempo y España estaba alejada de una ocupación filosófica real -¿a qué me suena a mí esto?-. De hecho casi todos sus primeros escritos son una queja acerca de esta misma idea.  No fue el único. Antes que Ortega Unamuno intentaba volver la filosofía hacia España, crear un ámbito en el que el problematismo filosófico fuese posible, inquietar a los españoles y llevarlos hacia las cuestiones últimas -ya fuese filosóficamente o no-.

No somos un país de pensadores. Reconozcámoslo. Casi todo lo que hemos ganado lo hemos acabado perdiendo, sólo hay que saber un poco de historia de España para darnos cuenta de ello. No somos una nación de ideas y reflexión. No somos ciudadanos que amemos el saber. No sabemos de ese amor y tampoco nos dejan descubrirlo -ni nos dejarán-.

Llevamos años asistiendo a las discusiones sobre la conveniencia de alguna asignatura alternativa a la religión que nos lleve a una enseñanza lógica, racional y positiva de la ética y los valores, que nos enseñe a ser buenos ciudadanos y nos lleve a comprender la construcción de nuestras sociedades, sus alternativas y el por qué de la existencia de la pluralidad de las mismas. ¿Realmente ningún sabio hacedor de sistemas educativos ha caído en la cuenta de que ya hay una asignatura perfecta para ello? Una asignatura transversal como pocas, útil como pocas, y válida para exponer las ideas -alejadas de ideologías sutiles- sobre ciudadanía, ética, política, valores, sociedad, familia, personas, géneros, cultura, pensamiento religioso, pensamiento laico, y absolutamente cualquier cosa que se nos pase por la cabeza.

¿Han adivinado ya o necesitan una pista?

La Filosofía.

Una materia, una ciencia, una asignatura -da igual como la llamen- que nos ha guiado desde aquellos primeros griegos hasta hoy. El propio Erwin Schröndinger, premio nobel de Física en 1933, en su obra La naturaleza y los griegos nos recuerda la necesidad de romper con el temor a la filosofía y recoger el testigo de esos primeros pensadores de los que heredamos la mayoría de las concepciones que utilizamos en cualquier campo. En esta obra, y citando a Gomperz, nos recuerda:

“Es de mayor importancia recordar un tipo de aplicación o utilización indirecta que debe considerarse de enorme valor. Prácticamente toda nuestra educación intelectual tiene su origen en los griegos. Un conocimiento escrupuloso de estos orígenes es pues requisito indispensable (…). Ignorar el pasado es aquí no sólo indeseable sino simplemente imposible. (…). Su influencia no sólo se ha dejado sentir sobre quienes aprendieron de ellos en la Antigüedad y en lo tiempos modernos; todo nuestro pensamiento, las categorías lógicas en las que este se mueve, los esquemas lingüísticos que utiliza (y que por consiguiente lo dominan), es en cierto grado una elaboración y, en lo fundamental, el producto de los grandes pensadores  de la Antigüedad.”[2]

En este caso concreto estamos viendo la vinculación de la ciencia a nuestros primeros filósofos. Pero ¿y tras esta antigüedad que hay? ¿Con qué aportaciones nos encontramos?

Quizá les suenen estos nombres, -¿o no?-, René Descartes, Immanuel Kant, Karl Marx, David Hume, John Locke, Thomas Hobbes, Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, Avicena, Guillermo de Ockham, Rogerio Bacon, Francis Bacon, Erasmo de Rotterdam, Nicolás de Cusa, Giordano Bruno, Galileo Galilei, Johannes Kepler, Pascal, Spinoza, Leibniz, George Berkeley, Voltaire, Rousseau, Montesquieu, Vico, Fichte, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche, Comte, Stuart Mill, Kierkegaard, Brentano, Heidegger, Dilthey, Bergson, James, Husserl, Scheler, Sartre, Wittgenstein, Simone de Beauvoir, Simone Weill, Hannah Arendt, Gianni Vattimo, Albert Camus, Umberto Eco, John Rawls, Isaiah Berlin, Hildergarda de Bigen, Olympe de Gouges, Emma Goldman, Rosa Luxemburgo, Ayn Rand, Martha Nussbaum, Iris Murdoch, Jostein Gaarder, Bertrand Russell, Ferdinand de Saussure, Theodor Adorno, Bochenski, Jürgen Habermas, Jean Piaget, Karl Popper, Michel Onfray, Rudolf Carnap, Noam Chomsky, John Dewey, Leo Strauss, Emmanuel Levinás, Edgar Morin …

Sin olvidarnos de los nacidos en nuestra península: Avicebrón, Averroes, Maimónides, Séneca, Ortega y Gasset, Julián Marías, Miguel de Unamuno, Xavier Zubiri, Isidoro de Sevilla, Gustavo Salmerón, Luis Vives, Francisco Suarez, Eduardo Nicol, Salvador Paniker, Raimon Panikkar, Juan David García Bacca, Mara Zambrano, Leonardo Polo, Francisco Ayala, Jesús Arellano, Gumersindo de Azcarate, Francisco Giner de los Ríos, Angel González, Gustavo Bueno, José Antonio Marina, Fernando Savater, Victoria Camps, Adela Cortina, Ignacio Ellacurria, José Ferrater Mora, Alejandro Llano, José Luis López Aranguren, Agapito Maestre, Javier Sádaba, Jorge Santayana, Eugenio Trias, Victor Gómez Pin,… entre cientos de nombres más.

Tenemos una amplísima e importantísima cultura filosófica en el mundo que dejamos pasar por desgana o ignorancia. Sin embargo ahí está, esperando a que sepamos verla.

¿Dónde está?, se preguntarán algunos. La Filosofía está en todas partes. Ahora lo veremos.

En el humor:
–         http://www.elmundotoday.com/2012/03/una-senora-de-puertollano-cuestiona-la-realidad-cognoscible/
–          http://www.elmundotoday.com/2009/12/roba-en-la-facultad-de-filosofia-haciendose-pasar-por-aristoteles/
–          http://www.elmundotoday.com/2012/11/publican-una-version-de-la-critica-de-la-razon-pura-con-iconos-de-whatsapp/
–          Monty Python. Encuentro filosófico. http://www.youtube.com/watch?v=i8ov2oNbkvo
–          La hora de José Mota. Grandes conversaciones filosóficas de la historia http://www.youtube.com/watch?v=kus-TJuYeAI

En la música
–          La relación entre Wagner y Nietzsche.
–          Filosofía de la música. http://www.youtube.com/watch?v=j8lBssdI6bI
–          http://musicayfilosofia.blogspot.com.es/
–          http://www.hagaselamusica.com/ficha-periodos-musica/musica-antigua/musica-y-filosofia/

En el cine:
–          Matrix, de los hermanos Wachowski. Desde Platón a Lutero y llegando a la modernidad, en esta trilogía hay filosofía para dar y regalar.
–          El show de Truman, de Peter Weir. Mito de la caverna con toques cartesianos.
–          Origen, de Christopher Nolan. Cartesianismo en estado puro.
–          Más allá del bien y del mal, de Liliana Cavani. Una visión muy particular sobre la figura de Nietzsche.
–          V de Vendetta, de James McTeigue. La ética desde el comic.
–          La clase, de Laurent Cantet.
–          La ola, de Dennis Gansel. ¿Pueden las ideas hacer cambiar a las personas?
–          El día que Nietzsche lloró, de Pinchas Perry. Otra visión particular sobre Nietzsche.
–          Melancholia, de Lars Von Trier. El mito de la caverna vuelto del revés.
–          El club de la lucha, de David Fincher. Crítica al capitalismo y la falta de libertad de la sociedad consumista.
–          Memento, de Christopher Nolan. Identidad y memoria: Locke, Hume…
–          La naranja mecánica, de Stanley Kubrick. Conductismo, condicionamiento, moral,…
–          Los crímenes de Oxford, de Alex de la Iglesia. Wittgenstein, Popper, y pitagorismo.
Incluso en Titanic, de James Cameron, cuando el barco choca contra el iceberg el ingeniero le dice a Rose “es una certeza matemática que este barco se hundirá”, consciente o no por parte de los guionistas eso es muy de Descartes
Y también en el de superhéroes:
–          Spiderman de Sam Raimi (“La inteligencia no es un privilegio, es un don, y debe usarse por el bien de la humanidad” le dice el Dr Otto Ottavius en la segunda película. ¿Y qué me decís de la frase de su tío Ben en la primera película?: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”).
–          Batman de Christopher Nolan. O de cómo el caballero oscuro pasa del nietzscheanismo a un kantismo débil.
También lo podéis leer en el libro Los superhéroes y la filosofía.

En las series de televisión:
–          Expediente X (Referencias a mundos inteligibles, crítica política, búsqueda de la verdad,…)
–          Smallville (¿Habéis visto un Clark Kent más kantiano que el de Smallville?)
–          Fringe (No es física y ciencia ficción todo lo que reluce).
–          Mentes Criminales (Citas constantes de Nietzsche, Kant, Fichte, Jaspers, Huxley, Platón,…)
–          Arrow (Referencias a Nietzsche, Hobbes, Locke, Rousseau…)
–          Perdidos (existencias de diferentes mundos, sueño, realidad,…)
–          Los Simpson (ver la obra Los Simpson y la filosofía)
–          Big Bang Theory (paradojas, argumentaciones, teorías y enfrentamientos dialécticos en torno a la física, al universo, a las creencias, etc.)

En las matemáticas:
–          ¿Cómo sabemos que nuestras teorías matemáticas son verdaderas? ¿Sobre qué son las matemáticas? En otras palabras, si un enunciado matemático es verdadero, ¿qué lo hace verdadero? ¿En virtud de qué es verdadero?  ¿Las verdades matemáticas son verdaderas por necesidad? Y, si lo son, ¿cuál es la fuente de esta necesidad? ¿Cómo es posible aplicar las verdades matemáticas a la realidad externa?
–          Pitágoras, Euclides y Platón
–          Descartes y sus certezas matemáticas
–          Leibniz, Fregue y Russell.

En la religión:
–          Son largas y antiquísimas las discusiones entre la fe y la razón. Desde que los primeros griegos pensaron que todo podía explicarse racionalmente sin necesidad de dioses hasta la llegada de Pablo de Tarso a Atenas para hablar del Dios sin rostro que habría de cambiar la historia. Sin olvidar los sucesivos cismas y las actuales discusiones: creacionismo, evolucionismo, new age, cristianismo, judaísmo, islamismo, religiones naturales, etc

En el arte:
–     La muerte de Sócrates de J L David    
La muerte de Sócrates de Jacques Louis David
–        La escuela de Atenas de Rafael Sanzio
G5RAFF032_4_La Escuela De Atenas

–          Heráclito y Demócrito de Rubens
Heraclito y Democrito de Rubenso
–          El pensador de Rodin
El pensador de Rodin

En la física:
–          Presocráticos, Aristóteles, cosmología, revolución científica, Descartes, Leibniz, Newton, Heisenberg, Einstein, Schrödinger, etc.
Hasta Stephen Hawking en su Breve historia del tiempo, e intentando criticarla, tiene que echar mano de la Filosofía para trazar el camino que ha seguido para dar con lo que expone.

En la literatura:
–          Fiodor Dostoievski
–          Leon Tolstoi
–          Nikos Kazantzakis
–          Antonio Machado
–          Pio Baroja
–          Ramón del Valle-Inclán
–          Franz Kafka
–          Hermann Hesse
–          James Joyce
–          Haruki Murakami
–          Virginia Woolf
–          Lewis Carroll

En la cultura clásica:
–          En Grecia: Tales, Anaxímenes, Anaximandro, Demócrito, Pitágoras, Empédocles, Heráclito, Parménides, Leucipo, Sócrates, Platón, Sofistas, Aristóteles, Epicuro, Diógenes,…
–          En Roma: Séneca, Marco Aurelio, Publilio Siro, Tito Lucrecio Caro, Maco Tulio Cicerón, Cornelio Celso,…

En la economía:
–          Karl Marx, Adam Smith, David Ricardo, Keynes, Thomas Malthus, etc.

En la política y la ciudadanía:
–          Hobbes, Locke, Rousseau, etc.

Y seguid pensando materias que podemos seguir haciendo relaciones con el campo filosófico. ¿Qué más quieren?

La Filosofía es una constante en nuestra existencia, aunque no sepamos o no queramos verla; por lo tanto, consciente o inconscientemente, hacemos día a día historia de la filosofía.

Ortega, como Sócrates,  sabía que dentro de cada uno de nosotros hay un filósofo en potencia “por eso conviene no defraudar la sublime necesidad de que nosotros tiene (la idea) e hincándonos bien en el lugar que nos hallamos, con una profunda fidelidad a nuestro organismo, a lo que vitalmente somos, abrir bien los ojos sobre el contorno y aceptar la faena que nos propone el destino: el tema de nuestro tiempo[3] porque un “filósofo es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas extraordinarias; alguien al que sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su especie particular de acontecimientos y rayos; acaso él mismo sea una tormenta que camina grávida… de nuevos rayos; un hombre fatal, rodeado siempre de truenos y gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser que con frecuencia huye de sí mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero que es demasiado curioso para no volver a sí una y otra vez…” dice Nietzsche[4].

 

Por todo ello es necesaria la Filosofía en general y la Historia de la Filosofía en particular.

Dos caminos. Saber o no saber.

 


[1] Gimnasia – original del griego γυμνασία, ας, η

[2] Schrödinger, Erwin; La naturaleza y los griegos. Tusquets. Páginas 35 y 36.

[3] Ortega. El tema de nuestro tiempo. Capítulo X: la doctrina del punto de vista.

[4] Más allá del bien y del mal

Publicado en Cine con filosofía

Elefante Blanco

RESUMEN

Narra la historia de amistad de dos curas, Julián y Nicolás, que se asientan en una barriada de Buenos Aires para desarrollar su apostolado y labor social. Allí conocen a Luciana, con quien lucharán codo con codo contra la corrupción, un mal endémico de la zona. Su trabajo les enfrentará a la jerarquía eclesiástica y a los poderes gubernamentales y policiales, arriesgando sus vidas por defender su compromiso y lealtad hacia los vecinos del barrio.

COMENTARIO

¿Puede legitimarse la violencia? ¿Puede un hombre de fe caer en el uso de esa violencia en un momento determinado por salvar una vida condenando otra? Con vagas semejanzas a La Misión, Elefante Blanco vuelve a plantearnos reflexiones sobre la fe, la lucha por la justicia, la diferencia entre la iglesia de base y la jerarquía, la función de los gobiernos en la erradicación de la pobreza y la miseria, el uso de la violencia como respuesta a las situaciones que se suceden, etc.

Los personajes centrales en esta historia son Nicolás, Julián, y Luciana. Y tras ellos el gran elefante blanco, Villa Lugano, en la ciudad de Buenos Aires, un lugar que pretendía ser la sede del hospital más grande de Latinoamérica y sólo llegó a ser un barrio marginal que aloja a miles de personas que intentan, a duras penas, sobrevivir.

Nicolás es un joven sacerdote que, estando en las misiones, vive la matanza de las gentes del poblado en el que trabajaba, y desde ese momento vive con la culpa de estar vivo y no haber podido hacer nada por ellos.

Julián también es sacerdote, y buen amigo de Nicolás, y lleva la parroquia de la zona bonaerense que da nombre a la película. Julián es un hombre entregado a su labor, entregado a los más pobres y a los que más sufren, un luchador que camina en la utopía.

Tras la matanza en el poblado donde misiona Nicolás, Julián va a buscarlo y lo lleva con él a Buenos Aires; Nicolás se convertirá en un nuevo habitante de ese elefante blanco y se unirá a su amigo, a Luciana (educadora social), y a todos los vecinos de la zona para trabajar por la mejora de las condiciones de vida de los pobladores de la villa.

En ese trabajar juntos lo peor no es el enfrentarse a la miseria. Lo peor es la violencia gratuita, la lucha entre las bandas de narcos, la juventud perdida entre las mafias y las drogas, la desesperanza y el ser conscientes de que las altas esferas no “están” para ayudas. Y las dudas: ¿Estaré haciendo lo correcto? ¿Tiene sentido mi vida? ¿Lograremos algo? ¿Es posible la consecución de un proyecto que parece utópico? ¿Hasta dónde puede llegar a un hombre por salvar a otro? ¿Puede la fe romper barreras?

Los personajes, cada uno a su manera, ayudan a reflexionar. Nos presentan un cuadro más común de lo que podamos imaginar, y nos muestran los “demonios” con los que nos enfrentamos a diario, tanto a nivel social como personal, pues todos tenemos contra qué luchar.

Pero el fondo es, como en otras películas de este género, ¿otro mundo es posible? ¿Y mejorar este?

¿Qué hacemos cada uno de nosotros por mejorar, por cambiar, el mundo?

FICHA TECNICA

http://www.filmaffinity.com/es/film981724.html

 

IDEA ORIGINAL

http://es.wikipedia.org/wiki/Elefante_Blanco_(Villa_Lugano)

Publicado en Cine con filosofía

El club de la lucha – ¿nihilismo, marxismo, o incitación a la violencia fascista?

“Sólo después de perderlo todo somos capaces de cualquier cosa”.

RESUMEN

Un joven sin ilusiones lucha contra su insomnio, consecuencia quizás de su hastío por su gris y rutinaria vida. En un viaje en avión conoce a Tyler Durden, un carismático vendedor de jabón que sostiene una filosofía muy particular: el perfeccionismo es cosa de gentes débiles; en cambio, la autodestrucción es lo único que hace que realmente la vida merezca la pena. Ambos deciden entonces formar un club secreto de lucha donde descargar sus frustaciones y su ira que tendrá un éxito arrollador.

(Filmaffinity)

COMENTARIO

Tyler y Jack, Jack y Tyler. Dos caras de la misma moneda, dos personajes diferentes que se enfrentan a la vida de forma diferente… ¿o no?

Los diez primeros minutos de la cinta son, como poco, espeluznantes si observamos lo que se parecen a la realidad. No ya sólo a la de EE.UU., sino a la de casi todo el mundo, sea occidente u oriente: Ikea, monotonía, Starbucks, trabajo, casa, aburrimiento, falta de ilusión, consumo,…

El personaje de Jack (Edward Norton) ha caído en la cuenta de que ha desarrollado un extraño “instinto de anidación de Ikea” -como él lo llama-; que su vida es monótona y anodina, que no tiene familia, que tiene un trabajo que no aguanta y un buen día se pregunta “¿Qué juego de comedor me define como persona?”

La película mezcla unos tintes nietzscheanos -sufrir nos hace fuertes, si encontramos el por qué encontraremos el cómo, Dios no está y no lo necesitamos,…- con una crítica marxista  al sistema capitalista -¿qué somos? Consumidores, sociedad de usar y tirar, reacción revolucionaria,…-  bastante interesantes y directos, entre otras muchas ideas.

Son cientos de preguntas, de respuestas, de imágenes, que nos hacen pensar en la realidad que vivimos día a día, por muy duro que parezca.

–          Que los demás sufran más que nosotros nos hace dormir (sino pensad por qué tienen tanto éxito los programas que tratan sobre desgracias humanas, las tertulias deshumanizadas, los programas de cotilleo malsano, etc

–          Si muriésemos ahora, ¿qué pensaríamos de nuestra vida?

–          ¿Vivimos o sobrevivimos?

–          ¿Quiénes somos?

–          Nuestra identidad es dual. La lucha contra nosotros mismos es la lucha entre lo que somos y lo que queremos ser (o incluso lo que nos dejan ser).

“La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados”. (Jack)

“Somos los hijos indeseados de Dios, ¿y qué? Nuestros padres eran nuestros modelos de Dios, si nuestros padres nos fallaron, ¿qué dice eso de Dios?”. (Tyler)

¿Cuál es la reacción de cada uno de nosotros a nuestra vida? ¿Cómo vemos la sociedad? ¿Nos identificamos con lo que vivimos? ¿Somos extraños/extranjeros en nuestra propia vida?

Muchos critican el abuso de la violencia explicita en la cinta. Personalmente creo que es esencial para lo que quiere mostrar: la violencia intrínseca a la vida anulada, a la vida alienada, malgastada, no vivida. Las escenas violentas son perfectas metáforas de nuestra sociedad, al menos de parte de ella.

Creemos que violencia es sólo el que los personajes se peguen entre ellos como solución a su angustia, que pongan bombas para destruir el sistema,… la sangre, las heridas, el sexo; pero no, la violencia es también en esta película la soledad, la anulación, la enfermedad, la falta de libertad, el consumismo devorador, la vida no vivida.

Puede que sea, toda la película en sí al igual que la novela, un despropósito bestial… pero consigue lo que busca.

FICHA TÉCNICA

http://www.filmaffinity.com/es/film536945.html

Publicado en Cine con filosofía

Diamante de sangre

¿Qué valor tiene un diamante? ¿Qué valor real tienen las cosas que compramos? ¿En qué momento decidimos cuánto cuesta algo? ¿Por qué seguimos alimentando un mercado insolidario e insostenible?

 

 

En Freetown (Sierra Leona), Solomon Vandy ve como las milicias rebeldes entran en su poblado y arrasan con todo. Su familia consigue huir  pero él es apresado y enviado junto con otros prisioneros a buscar diamantes para alimentar los mercados.   Más tarde su hijo, Dia, es también apresado y convertido en niño soldado. Mientras su mujer y su hija son enviadas a un campo de refugiados. Es una historia concreta, pero al mismo tiempo es la historia de cientos de familias africanas.

Danny Archer es un exmilitar que se dedica al contrabando de diamantes. Tanto Danny como Solomon son africanos. Son diferentes personas que intentan sobrevivir de maneras muy distintas.

Maddy Bowen es una periodista idealista que quiere creer que el mundo puede cambiar y ella pondrá su granito de arena escribiendo la verdad sobre el contrabando de diamantes.

Durante las más de dos horas que dura la película estas tres personas se enfrentarán a los mismos problemas y se preguntarán cuestiones muy similares, que se irán respondiendo no siempre como ellos quieren.

 

Diamante de sangre es una película cruda y bien realizada que nos servirá para reflexionar sobre algunas cuestiones y aprender un poco más sobre las diferencias entre las éticas formales y las materiales.

El guión nos plantea ciertas preguntas:

–          ¿Pueden cambiar las cosas?

–          ¿Quién es peor: los gobiernos de los países africanos, los de los países que compran los diamantes de contrabando, los contrabandistas, los rebeldes africanos que explotan y maltratan a sus propios vecinos,…? ¿Y nosotros? Sí, nosotros que lo sabemos y miramos para otro lado.

–          En el reparto de las riquezas ¿quién se queda con qué? Y ¿por qué?

 

Hay varias frases para pensar que reflejan bastante bien la situación actual que estamos viviendo en el mundo.

–          “Tenemos lo que queremos: ellos quieren diamantes, yo puedo conseguírselos, ellos pueden pagármelos. Así es como funciona el mundo”, Danny Archer

En una conversación entre Danny y Maddy se explica la relación entre los seres humanos como una cadena de favores. En este caso una cadena de favores comercial: yo necesito algo, yo puedo pagarte por ese algo así que tú, que puedes conseguírmelo, haz lo que sea necesario para que yo tenga lo que quiero.

 

–          “Mi nombre es niño invisible”, Dia –después de ser secuestrado por los rebeldes y convertirse en un niño soldado

Una frase que describe muy exactamente cómo es la existencia de miles de niños en cientos de países, son niños invisibles para un mundo sordo y ciego.

 

–          “¿Cómo cree que nacen las personas señor Archer, buenas o malas? – Las personas cuando nacen no son ni buenas ni malas, son sólo personas”, conversación entre Archer y Benjamin (un hombre que recoge niños sin familia para cuidarlos)

Las personas son como son, marcadas por sus circunstancias, sus vivencias,… No somos ni buenos ni malos, nuestras acciones y elecciones nos construyen… Nuestras circunstancias nos construyen.

Nota: Diamante de sangre es una película recomendable para ilustrar algunos temas de ética y filosofía. Sólo una pega: si eres muy sensible mejor no la veas. Ciertas escenas pueden herir la sensibilidad de los espectadores.

 

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Edward Zwick.
País:
USA.
Año: 2006.
Duración: 143 min.
Género: Drama, acción.
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Danny Archer), Jennifer Connelly (Maddy Bowen), Djimon Hounsou (Solomon Vandy), Michael Sheen (Simmons), Arnold Vosloo (coronel Coetzee), Kagiso Kuypers (Dia Vandy), David Harewood (‘Capitán Veneno’), Basil Wallace (Benjamin Kapanay), Jimi Mistry (Nabil), Anthony Coleman (Cordell Brown), Benu Mabhena (Jassie Vandy).
Guión: Charles Leavitt; basado en un argumento de Charles Leavitt y C. Gaby Mitchell.
Producción: Paula Weinstein, Edward Zwick, Marshall Herskovitz, Graham King y Gillian Gorfil.
Música: James Newton Howard.