Rosa roja
Todas las mañanas el mismo paseo caminando de casa al trabajo. Todas las mañanas los mismos personajes se cruzan en las aceras. Está rompiendo la mañana y ya está abierta la churrería del barrio, la cafetería, la panadería, ya hay gente en la parada del autobús y gente soñando con que llegue el fin de semana para huir lejos de la rutina.
Ya hay gente en la puerta del ambulatorio y gente comprando cupones en el quiosco, en la esquina de la avenida; ya están otra vez los muchachos que reparten el Metro, ADN, 20 Minutos, Qué!, dispuestos a ensuciarte las manos  con las noticias repetidas, los sudokusy los horóscopos; de nuevo me encuentro con el mendigo sentado a las puertas de Santa Catalina y con el que se pasea por San Pedro acompañado de un perrillo sucio, de nuevo la anciana que pone su tenderete de chucherias en la calle para sobrevivir; de nuevo el payaso en la puerta de la facultad de Bellas Artes junto al hacedor de ceniceros de latas de refresco, juntos la flanquean como columnas de Hércules.
De nuevo los guiris que aprovechan la mañana con menos calor para salir a explorar el centro de la ciudad, de nuevo McDonal’s y Starbuck’s enfrentando la modernidad y el plástico con la reposada imagen de los cafés de La Campana a la entrada de la calle Sierpes, de nuevo la pareja de policias que hacen su ronda antes que abran los comercios y empiece el ajetreo diario, de nuevo los trabajadores de Lipasam terminando de dejar a punto las calles, de nuevo las caras de los alumnos que piensan que las 8’30 horas de la mañana no es una buena hora para filosofar…
De nuevo un nuevo día, una nueva oportunidad, un nuevo reto, una nueva ocasión para saber y confirmar que a pesar que todo es como ayer, nada es igual…
 
Nada permanece, todo cambia.
Rosa roja
 
 
Bienvenidos al curso 2008/2009. Tras unos días de descanso volvemos a la carga, al trabajo, a lo cotidiano. Disfrutad del día a día.

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