Un turista visita a un famoso rabino. Quedó consternado al ver su estancia: libros… Sólo una mesa y un camastro.
– ¿Y sus muebles? -pregunta al maestro
– ¿Y los suyos? -le contestó
– ¿Los mios? Yo sólo estoy de paso -le contestó
– Yo también.
Descubre más desde El rincón de Sofista
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.