Estaba el viernes pasado en la biblioteca estudiando, se supone, y pensando en las musarañas, visualicé mentalemente las ventanas de la iglesia de mi barrio y se me ocurrió esta pequeña historia, de la que creo podemos sacar libremente algunas conclusiones interesantes sobre la igualdad, la convivencia y esas cosillas… A ver que os parece…
Observaba las vidrieras de una iglesia… muchos ventanales compuestos por cientos de cristales de colores: rosas, azules, amarillos, blancos, rojos, verdes, naranjas, negros,… Pensaba en la maravilla que sería ver la luz del sol entrar dentro del templo a través de esos cristales de colores, de manera que las blancas y desnudas paredes se convirtieran en un lienzo multicolor donde fuese imposible despegar un color de otro y todo el ambiente, todo el espacio se convirtiese en un solo haz de luz brillante y envolvente en el cual las pequeñas partículas se movieran en plena libertad y armonía.
Seguí observando los ventanales y observé más detenidamente uno de ellos, que como los demás estaba compuesto por diversos cristales de colores, pero en el que había un solo cristal rojo, perdido entre tanto otros colores que se repetían sin cesar, me dio por pensar si no se sentiría solo y confuso entre tantos cristales de colores que no eran como él. ¿Qué pensaría ese pobre cristal rojo de estar tan sólo? ¿Cómo lo mirarían los demás? ¿Lo aceptarían? ¿Le hablarían? ¿Qué sentiría cada uno de ellos?
Seguí observando… el sol, ya en lo más alto, brillaba con fuerza y golpeo la ventana con sus rayos, atravesando cada uno de los cristales de colores y haciendo que no se distinguieran unos de otros… ahora esos trozos de cristal diferentes entre sí eran sólo un cuerpo de luz donde no había diferencias, no había colores, no había tamaños, ni materiales, sólo luz… una gran, brillante e interminable luz que lo inundaba y transformaba todo.
Besos a todos
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Hola cristasl rojo:
Es una buena historia y no me queda mucho más que añadir a lo que ya te han comentado.
Cuidate y un beso.
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Te digo lo mismo que Isa. Me ha gustado al historia, porque te hace reflexionar en como se puede una persona sentir distinta de los demás (o que la hagan sentirse distinta, que es peor) y a la vez formar parte de un "todo".
Besos
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Me ha encantado esta entrada. Si, es una reflexión sobre la convivencia pq todos somos iguales y diferentes a la vez. A veces las personas "diferentes" a la mayoría sufren rechazo por parte de los demás.
Gracias. Un abrazo
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