Las "Cosas que hacen que la vida valga la pena" son, además de una preciosa canción de Antonio Martinez Ares, esas pequeñas cosas o acciones que hacemos a lo largo de los días y que nos demuestran que levantarse por las mañanas no es ejercicio vano.
Hay días que parece que no merece la pena ser vividos, pero si excarvamos un poco seguro que encontramos algo que los rescata. Una mirada, una sonrisa, una breve conversación en el ascensor, encontrar una moneda en la calle (mejor si es un billete), un café con los amigos, escuchar esa canción que tanto nos gusta, si es jueves ese concierto de cantautores en el Magia y Música, si es martes ese conciertillo de Alfonso del Valle, sea donde sea, ver un jardín donde están naciendo flores, que alguien te deje escrito en un trocito de papel cuanto te quiere, que al llegar a casa alguien se haya acordado de ti y te dejen la cena preparada, un beso, un amigo/a que te deja un sms en el movil recordandote que  te recuerda, sentir a alguien al otro lado del teléfono, ver salir la primera estrella, una mano en la cintura mientras das un paseo por la ciudad, ir a la biblioteca y observar a ese muchacho/a que se sienta frente a ti a estudiar y esperar el momento para invitarle a un café, ver ese chaleco que tanto te gusta rebajado, tener conversaciones de los más extrañas por el messenger y saber que esa persona al día siguiente no te va a mirar raro, porque todos tenemos dias malos, ver el brillo de la luna y discutir si es blanca o gris, que te regalen una chapita para tu chaqueta, compartir una tapa de patatas bravas en el Danubio, sentarse en un banquito de la plaza del Zodiaco a charlar con tus amigas + latas de cocacola + paquetes de gusanitos, conocer a alguien, pelear con alguien para poder hacer las paces, comprar una palmera de chocolate y descubrir que está rellena de crema, recibir en tu mail un pingü que saluda con la alita, un examen aprobado, … dice la canción de Martinez Ares: "…abre la puerta de par en par y deja que corra el aire, no es verdad que se ha hecho tarde, ahora toca ser feliz, que hay cosas, cosas, un millón de cosas, cosas que hacen que la vida valga la pena, deja que entren sin llamar a tu corazón". 
 
Quizás, muchas veces, no vemos lo felices que podemos llegar a ser porque nos empeñamos en grandes empresas vitales dificiles de llevar a cabo. Lo importante no es lo rápido que andes, sino el hecho de andar y no detenerse, y al  tropezar volver a incorporarse, para poco a poco poder llegar a la meta propuesta, … pero siempre llegar. Porque quizás las prisas y las grandes cosas nos oculten la verdadera meta a la que queremos llegar.
 
…porque además, ¿quién dijo que la vida fuera fácil?

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