No me pregunteís porqué… no sabría daros una respuesta coherente, pero todo está en excesiva calma.
Quizá pueda parecer una observación incoherente, surrealista e incluso absurda, pero no es así. ¿Nunca habeís sentido como si el aire oliese a falsa calma? ¿A tranquilidad que precede a tormenta?
Bien, pues eso es lo que ocurre,… Hasta hace unas horas no era consciente de ello, pero una reunión con mis amigas en nuestro cuartel general, es decir, el bar de la esquina, nos ha abierto los ojos.
Quizá también la luna llena, tan redonda, tan brillante y tan blanca nos haya influido de alguna forma… Sofía ya nos lo venía advirtiendo: -¡Esta calma no es normal! ¿No lo notaís? Todo está tranquilo, no ocurre nada… es cómo si el mar que es nuestra vida estuviese barruntando una especie de tsunamí encubierto por esta extraña calma.
…no son ideas mías, pero igualmente las tomo prestadas ya que me incumben directamente.
Además, aunque parezca una locura, es una idea que aletea sobre las cabezas de varias personas más. ¿En que estarán pensando las parcas? ¿Por qué los vientos han arrastrado esta extraña sensación de que algo va a pasar? ¿Y si esto es así? … ¿Qué narices es lo que va a ocurrir?
Es verdad que tanta tranquilidad de espíritu en el círculo en el que me muevo no es normal,…  pero todos tenemos nuestras rachas.
De todas maneras, por más vueltas que le dé a la idea, no voy a solucionar nada, no voy a encontrar la solución… tendré… tendremos que esperar a ver lo que pasa.
 
Busco señales, quizás haya en elgún sitio, en alguna persona una pista de lo que acaecera… sea lo que sea, hoy al mirar al cielo Sofía, Irene y yo hemos visto la luna sonreir
 

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