El pasado martes, para quien aún no lo sepa, fue el fatídico-demoníaco-anunciado día 6 del 6 del 6, se estrenó el remake de La Profecía, (que no creo que tenga ni punto de comparación con la peli original, ¡odio que hagan estas cosas!), se anunciaron por doquier las profecias de Nostradamus respecto del nacimiento del anticristo, se repasaron en los telediarios todas las pelis de terror que se han realizado sobre el tema y todas las leyendas urbanas que el tema ha ido dando de sí en estos años, entrevistaron a cantantes de música satánica y a pastores de iglesias satánicas, todos felices porque en algún rincón del mundo el malvado de los malvados estaba naciendo.
Yo pensaba, ¡joder pos si que da de sí (valga la redundancia) el temita!
Hace nada, allá por enero de 2000, todo el mundo miraba al cielo pensando también que iba a ser el fin del mundo coincidiendo con el segundo milenio, y por supuesto, con la supuesta segunda venida del Mesias de la cristiandad (la Parusía)… ¿¡¡¡Pero es que nadie en este estúpido mundo recuerda que Dionisio el Exiguo, en el 527 d.Xto., metio la pata al diseñar el primer calendario "oficial" de la historia de la humanidad!!!? Esa famosa expresión, que algunas veces dedicamos a los que van despistaos por la vida debería generalizarse: -¡No sabemos en el día que vivimos!.     Esto es real, no lo sabemos, pero total tampoco creo que sea tan grave, el tiempo esta sobreestimado en esta sociedad.
Al final ni los de un bando ni los de otro saben ni sabrán cuando nacerá aquel que los dirija cuando llegue el harmaggedon final, esa batalla apocalíptica que muchos esperan para ver finalmente quien gobierna el mundo.
Como (casi) todo el mundo, tengo mis creencias, pero yo no espero la llegada de ninguno de los dos capitanes de las fuerzas que mueven el mundo. Siempre he creido que todos los días, en todos los rincones del mundo, nacen personas que merecen, con sus actos, con sus palabras, con sus vidas, tener el título de esos dos hitos histórico/míticos de la humanidad que son Jesucristo y Luzbel (Lucifer para los amigos). Sí, creo que cada día nacen y mueren personas que se han dejado el pellejo y la vida por los demás, que han dedicado sus horas a mejorar el mundo de alguna u otra forma, personas a las que quizás no conocemos ni conoceremos, pero gracias a las cuales nuestra vida es un poco mejor: recordad si no a la vecina que todas las mañanas nos da los buenos días, o al amigo que pone su hombro para que lloremos en él, pensad en la persona que por la calle va siempre sonriendo y consigue contagiarnos esa sonrisa, pensad en el chaval del autobús que va siempre cantando y que imprime ritmo al monotono día… y estas son sólo algunas de las pequeñas cosas que los seres humanos podemos hacer los unos por los otros. Historia a parte merecen los héroes, esos que lo dejan todo para ayudar a los que están lejos de sus casas sin nada, o aquellos que se van lejos de la suya para buscar una vida mejor, o aquellos que se alejan de sus casas para ayudar en otros paises, aquellos que dan parte de sí para que este mundo sea cada día un poquito mejor. Creedme si os digo que estos, los héroes (o locos), empezaron sonriendo por la calle, dando los buenos días, empezaron con pequeños gestos que les ayudaron a comprender un poco mejor cual era la forma de cambiar el mundo.
Al igual que ellos están en el mundo, entre nosotros, los que nacieron para fastidiar a los demás: los que en vez de sujetar la puerta cuando te ven llegar la cierran, los que gruñen cuando das los buenos días al subir al autobús, los que cuando eras peque se reían porque tenías gafas o eras gordito/a o porque eras fea/o, los que se empeñan en pegar palizas por ahí porque eres alto o bajo, porque eres negro o amarillo, porque eres mujer, o simplemente porque sí. También como con los héroes, hay otros que merecen mencion especial,  están los salvajes (salvaje en el peor sentido que se le pueda dar a la palabra), aquellos que creen que pueden hacer del mundo su cubo de basura personal: los que explotan a los inmigrantes en sus grandes empresas, los que vierten elementos tóxicos en nuestros mares y nuestros campos, los que amenazan con guerras preventivas, los que dicen poseer la verdad con mayúsculas, los que nos arrebatan la cultura y los conocimientos, los que juegan con nuestras vidas y nuestras opiniones, …todos los que creen el universo nació para servirles.
Después de esto me parece mentira que todavía haya gente que se pare a esperar al Mesias o al Diablo. No creo que vayan a venir rodeados de una nube que los anuncie. Creo que nacen cada día entre nosotros, escriben la historia con nosotros, quizás seamos alguno de nosotros. Por ello pienso que es importante que cada día pensemos cuál es nuestro papel en el mundo, qué hacemos aquí, qué aportamos para que todo lo que nos rodea sea mejor para todos.
¿Cómo salimos a la calle? ¿Adornamos nuestra cara con una sonrisa o fruncimos el ceño para que nadie nos moleste? ¿Miramos a los ojos de la gente cuando les hablamos? ¿Somos sinceros con los demás? Pensemos: ¿qué trabajo nos cuesta enfrentar el mundo con la mejor de nuestras sonrisas? ¿con la más sincera de nuestras miradas?
¡¡¡Qué fácil sería así vivir!!!
Siempre he intentado dar al mundo lo mejor de mí, desde ahora pondré más empeño, y para terminar, y como  es normal en mí, una cancioncilla, bueno esto es sólo un fragmento de una canción de José Andrea (el cantante de MagodeOz) en su disco en solitario "Donde el corazón te lleve"
Donde el corazón te lleve,
ese será tu motor;
tus piernas serán el amor.
Y si en tu camino dudas
y la vida te distrae,
cierra los ojos,
sigue a tu corazón.
 
 

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